Bello recuerdo (1961)

Bello recuerdo- Así era mi madre

35En el año 1961 Joselito estrecharía en un fuerte  abrazo al público iberoamericano tocando ambos extremos de su geografía: Argentina y México. Es así como hilvana con Libertad Lamarque una historia de amor entre madre e hijo. Él, un niño huérfano y ella, su maestra de música que oculta en el arcón de los recuerdos un pasado de gloria que considera extinguido pero que renace de pronto en un teatro de Segovia. Hasta allí irá el ruiseñor con sus compañeros a regalarle una flor a su madre adoptiva no sin antes apoderarse con artimañas del micro escolar y prácticamente secuestrar a su chofer a quien extorsiona recordándole sus aficiones etílicas. El vínculo se va consolidando mientras las bellas canciones se van sucediendo salpicando de talento aquellas escenas risueñas o dramáticas. Y es aquí donde Joselito se da el gusto de interpretar su soberbia versión de Granada, que otro grande -Agustín Lara- dedicara a la ciudad andaluza de la que irremediablemente se había enamorado. Escuchando atentamente las canciones se percibe que Joselito – nuestro22 Joselito- va diciendo adiós a su “voz de oro”. Tal vez pocos de su público se percataban. Al fin y al cabo el pequeño andaluz,  para el imaginario colectivo, debía ser el eterno ruiseñor. Seguramente el propio Joselito estaba advertido de ello.  Pero él era de raza, de paladar negro y mostraría su garra de gladiador dando hasta el último respiro lo mejor, echando a andar su talento al máximo, generando éxitos que lo eternizarían en una carrera titánica y casi febril contra el tiempo.