Bello recuerdo - LETRAS

 

  Quiéreme mucho

54Quiéreme mucho,
dulce amor mío,
que, amante, siempre te adoraré.
Yo con tus besos y tus caricias
mis sufrimientos acallaré.

Cuando se quiere de veras
como te quiero yo a ti,
es imposible, mi cielo,
tan separados vivir.
Cuando se quiere de veras
como te quiero yo a ti…
es imposible, mi cielo,
tan separados vivir…
tan separados vivir.

Es imposible, mi cielo,
tan separados vivir…

Tan separados vivir…

 

Los peregrinitos (Adaptación)

42Hacia Roma caminan dos peregrinos.
Hacia Roma caminan dos peregrinos.
A que los case el Papa, ¡mamita!,
porque son primos, ¡niña bonita!
porque son primos, ¡niña!

Por todas partes se llega a Europa,
por un anillo llegaron los dos.

¡Ahhh!
Le(s) ha preguntado el Papa cómo se llaman…
Le(s) ha preguntado el Papa cómo se llaman…
Y él ha dicho que “Pedro”, ¡mamita!
y ella que “Ana”, ¡niña bonita!
y ella que “Ana”, ¡niña...!

La nube es velo, la flor es ramo,
dos palomitas les traen el amor.

Le(s) ha preguntado el Papa de dónde eran.
Le(s) ha preguntado el Papa de dónde eran.

Ella dice de Ronda, ¡mamita!
y él de Antequera, ¡niña bonita!
y él de Antequera, ¡niña…!

La luna besa la flor del río,
dos velas blancas
y un barco en la mar.

 

Antón Pirulero 

43Antón, Antón, Antón pirulero.
Corre más, corre más y no tengas miedo.

Y pon la directa y suelta los frenos
y vamos girando  con el tiki, tiki, ton.

¡Antón, Antón! ¡Que te juegas el melón!

Cruza veloz la carretera
y sin volver la vista atrás,
toma las curvas con talento
que te lo manda el capitán.

¡Acelera, Antón, acelera!
que le hace falta mucho color.
Desplegando todos juntos en la bandera
la flor sincera del corazón.

¡Antón, Antón, Antón!


Antón, Antón, Antón pirulero.
Corre más, corre más y no tengas miedo.

Y pon la directa y suelta los frenos
y vamos girando  con el tiki, tiki, ton.

¡Antón, Antón! ¡Que te juegas el melón!

 

Tani

7A la cueva que hay en Granada
ha llegado de tierras lejanas
como reina en carroza dorada
una niña princesa y gitana.

Tani le llaman de nombre
y es más bonita que un sol…
no camela corona real
y camela un gitano español.

Su blanco pañuelo
la rosa tendrá,
que no hay otra novia
más guapa y honrada.

¡Ay, Tani, Tani, mi Tani!
¡Ay, Tani, Tani, mi Ta…!
¡Ay, Tani, Tani! Morena
que corre en tus venas
la sangre real…
¡Ay, Tani, que mi Tani,
que mi Tani!
¡Ay, Tani, que mi Tani,
que mi Ta!
¡Ay, Tani, Tani! Morena,
gitana más buena
no ha habido ni habrá.

Una y una, dos. Dos y una, tres…
no sale la cuenta
¡porque falta un churumbel!

 

Abuelita

38Abuelita, el tiempo ha cubierto de nieve tu pelo.
Abuelita, de todas mis penas,  refugio y consuelo.

Soy rico y feliz, y que nadie diga
que no tengo abuela teniéndote a ti.
Y en mi corazón, para tu ternura
tan limpia y tan pura brotó mi canción.

Tú eres madre como la madre mía,
dos veces me adoras tú a mí.

Abuelita, que brilla en mi cielo como una estrellita;
Abuelita, no importan los años; tú sigues bonita.

¡Qué mimos me dio! Mis juegos de niños
con santo cariño mi abuela miró.

Mis sueños veló. Cuando me contaba
mi frente besaba con una oración.

¡Abuelita!

¡Para ti es mi canción!

 

 Granada

33Granada, tierra soñada por mí…
Mi cantar se vuelve gitano
cuando es para ti.
Mi cantar, hecho de fantasía.
Mi cantar, flor de melancolía,
que yo te vengo a dar.

Granada, tierra ensangrentada
en tardes de toros…
mujer que conserva el embrujo
de los ojos moros.
Te sueño rebelde y gitana,
cubierta de flores.
Y beso tu boca de grana,
jugosa manzana,
que me hablan  de amor.

Granada, Manola cantada
en coplas preciosas…
no tengo otra cosa que darte
que un ramo de rosas…
de rosas de suave fragancia
que le dieran marco
a la Virgen Morena

¡Granada!
Tu tierra está llena
de lindas mujeres,
de sangre y de sol.

 

Jilgueros

26Tus penas se lleva el viento,
jilguera, no llores más.
Volando se fue tu cría,
y nunca más volverá.
Así le cantaba a un nido
el niño que lo encontró.
Pensaba en su madre buena
y en una copla su amor lloró.

Quiero morirme a tu vera;
te lo juro, madre mía.
Quiero estar siempre contigo
en tu llanto y tu alegría.
Era su copla promesa
y un jilguero que cruzó
daba sus trinos al viento
y en el viento se perdió.
Daba sus trinos al viento
y en el viento se perdió.

Llorando la madre espera.
El hijo creció y se fue
volando por otras tierras;
ya nunca quiere volver.
El mozo, al correr del tiempo,
jilguero por altamar,
pensando en aquella madre
volvió a la casa, volvió a cantar.

Quiero morirme a tu vera;
te lo juro, madre mía.
Quiero estar siempre contigo
en tu llanto y tu alegría.
Era su copla promesa
y un jilguero que cruzó
daba sus trinos al viento
y en el viento se perdió.
Daba sus trinos al viento
y en el viento…
se perdió.